lunes, 27 de octubre de 2014

EL JAPON... UNAS DE LAS CULTURAS MAS EXTRAÑAS



No se ustedes pero Japón se me hace una de las culturas más extrañas e incomprensibles en el mundo, me encantaría visitarlo pero la verdad es que no podría vivir ahí. Estas son algunas de las razones por las que jamás lo haría.


1. Es completamente normal encontrar personas de cuclillas mientras esperan el autobús, el metro, o simplemente en la calle esperando a un amigo.A veces ves muchas personas platicando en esta posición . 




2. La confitería, bollería y pastelería es más cara cuánto menos pese, es decir cuanto más aire lleve dentro. 




3. Para los japoneses hacer ruido al comer no está mal visto, de hecho puede ser considerado señal de educación ya que indica que estás disfrutando la comida.




4. Comen en mesas super bajitas, no usan sillas, normalmente son cojines o nada. 




5. Se les secan fácilmente los ojos por lo que necesitan colirios a diario, pero sus retinas resisten la luz intensa mucho mejor que las nuestras. Es difícil encontrar japoneses con gafas de sol pero fácil encontrarlos echándose gotas en los ojos. 





6. Las supersticiones tienen un tremendo peso en su vida, todas sus decisiones incluyendo las que tienen que ver con negocios se rigen por los días malos y buenos del calendario. 





7. Algunas empresas preseleccionan a sus empleados por su tipo de sangre, pues creen que este determina su carácter. 




8. Encuentras bebidas como estas, Pepsi sabor pepino. 





9. ¿Imaginas ir al super y encontrar esto?, yo creería que el narcotráfico tomó la ciudad. 




10. Y le hacen esto a las pobres sandías. 




11. Creen que este tipo de juguetes son divertidos .





12. Sus acuarios son bastante espeluznantes, algunos están congelados .





13. Está prohibido bailar en las discotecas pasada la media noche. 





14. Hasta sus muñecos de Nieve son extraños, no son hechos con 3 bolas como normalmente se hacen si no con dos. 





15. Al único Japones sobreviviente del Titanic lo consideran un cobarde por no haberse hundido con el barco.