viernes, 11 de julio de 2014

900,000 AÑOS LUZ DE LA TIERRA

Las fronteras de nuestra galaxia quizás tengan que ser redibujadas. Astrónomos han descubierto las estrellas más lejanas jamás conocidas. Los dos objetos —nombrados como ULAS J0744+25 y ULAS J0015+01— se encuentran a una distancia de 775,000 y 900,000 años luz de la Tierra respectivamente, una distancia que quintuplica la máxima conocida que es (o era) ostentada por la galaxia satélite conocida como Gran Nube de Magallanes.
Esta simulación muestra que tan pequeña se vería la Vía Láctea desde la posición de ULAS J0744+25, a 775,000 años luz.
Esta simulación muestra que tan pequeña se vería la Vía Láctea 
desde la posición de ULAS J0744+25, a 775,000 años luz.
“Las distancias de estas dos estrellas son demasiado grandes como para comprenderlas”, dijo el autor principal del estudio John Bochanski, del Colegio Haverford en Pennsylvania. “Para ponerlo en perspectiva, cuando la luz de ULAS J0015+01 dejó la estrella, nuestros primitivos ancestros recién descubrían cómo hacer fuego aquí”.
La Vía Láctea se extiende más allá del disco familiar, que tiene cerca de 100,000 años luz de ancho. La galaxia se encuentra rodeada por un disperso “halo” de estrellas —tal vez rezagados restos generados por las muchas fusiones con galaxias enanas a través de los eones.
Los científicos saben que este halo se extiende al menos 500,000 años luz, pero su dimensión exacta permanece en el misterio. Bochanski y sus colegas decidieron poner a prueba los límites de ese halo, iniciando una cacería de cierto tipo de estrellas llamadas gigantes rojas. Este tipo de estrellas son muy frías y mucho más extrañas que las enanas rojas, las cuales constituyen el 70 por ciento de las estrellas de la Vía Láctea. Sin embargo, son 10,000 veces más brillantes, y por ende más fáciles de detectar.
El equipo indagó las imágenes reunidas por el telescopio infrarrojo UKIRT, en el Observatorio Mauna Kea en Hawái, y por el proyecto de Exploración Digital del Espacio Sloan que utiliza el observatorio Apache Point en Nuevo México. Entre los datos analizados, detectaron a ULAS J0744+25 y ULAS J0015+01, para más tarde confirmar el hallazgo valiéndose de datos espectroscópicos del telescopio de 6.5 metros del Observatorio MMT en Arizona.
La distancia extrema de las dos estrellas fue verificada por diferentes técnicas de estimación. ULAS J0744+25 y ULAS J0015+01 están a más del 50 por ciento más lejos del sol que cualquier otra estrella de la Vía Láctea. De hecho, la famosa galaxia Andrómeda se encuentra a solo una distancia tres veces superior a las estrellas recientemente descubiertas.
El nuevo estudio, que fue publicado la semana pasada en Astrophysical Journal Letters, podría ayudar a los astrónomos a probar algunos de sus modelos de formación de la Vía Láctea y su evolución.