domingo, 20 de octubre de 2013

EL EVANGELIO DE MARIA MAGDALENA


Se denomina evangelio de María Magdalena a un evangelio apócrifo gnóstico, posiblemente del siglo II, del q ue han llegado hasta nuestros días sólo algunos fragmentos. El evangelio propiamente dicho Los textos de María Magdalena que han perdurado en el tiempo, hablan, precisamente, de un Jesús más relacionado con ella. Las revelaciones de Jesús hacia su merced, quizás ofuscaron a los demás apóstoles, al grado de marginarla. La mujer más influyente de la religión católica, después de la virgen María, fue quizás víctima de los celos entre los discípulos. El evangelio dice que tuvo un lugar preponderante de la vida del Mesías, y que, además, le reveló secretos íntimos que, en un acto de confidencialidad, hirió a los demás. La figura de María Magdalena está bañada de confusiones respecto de su participación en la historia. Justo es el caso de que las diferencias entre los evangelios canónicos y apócrifos, disparan una brecha de sombra entre la verdad y los sucesos reales. De este evangelio se conservan sólo tres fragmentos: dos, muy breves, en griego, en manuscritos del siglo III (papiro Rylands 463 y papiro Oxyrhynchus 3525); y otro, más extenso, en copto (Berolinensis Gnosticus 8052,1), probable traducción del original griego. El texto copto fue hallado en 1896 por C. Schmidt, aunque no se publicó hasta 1955. Los fragmentos en griego fueron publicados, respectivamente, en 1938 y en 1983. En ninguno de los fragmentos hay mención alguna del autor de este evangelio. El nombre que tradicionalmente recibe, evangelio de María Magdalena, se debe a que se cita en el texto a una discípula de Jesús llamada María, que la mayoría de los especialistas identifican con la María Magdalena