20171203

EL REGRESO DE SOPORTES DE AUDIO BASADOS EN LA CINTA

Contenido digital de alta resolución, almacenamiento en la nube o, incluso, en estructuras de ADN. Dentro de este contexto, ¿tienen cabida en nuestros días las tecnologías antiguas como el cassette? ¿Sería factible el regreso de un formato como este?



A lo largo de los últimos 10 años hemos sido testigos de una revolución tecnológica sin precedentes, durante la cual se han implantado nuevas formas de comunicación y de trabajo. Lo que fue una verdadera hecatombe a nivel comercial para el mercado audiovisual –producto del movimiento de cantidades ingentes de contenido en la red sobre el cual nadie tenía prácticamente ningún control–, nos referimos a la descarga y consumo de contenido audiovisual, hoy parece ir poco a poco normalizándose o, en cualquier caso, las empresas han podido, por fin, acomodarse a los nuevos tiempos. Por poner un ejemplo, en su momento parecía una locura ofrecer un catálogo de música universal gratis. Sí, con publicidad, pero a un solo click. Hoy en día, más allá de las críticas por remuneraciones injustas que se le pueda hacer –que no es un tema menor–, nadie duda de la viabilidad de Spotify.

Los soportes de audio basados en cinta, ¿son sistemas viables en estos tiempos de nano tecnología? ¿Tienen algo especial por lo que valgan la pena ser rescatados?

Muchos podrán decir que sí –quizás más con el corazón que con la cabeza–, y pondrían poner como ejemplo lo que ha sucedido con el vinilo pero, debemos decir que no es lo mismo. Si bien ambos son soportes de la era anterior a la digital, es evidente que las características físicas y sónicas de estos dos sistemas son diferentes entre sí. Para hacerlo muy resumido, si bien tanto el cassette como el vinilo ofrecen un sonido analógico con todo lo que esto supone, a saber: calidez, cuerpo, riqueza en armónicos, entre otros, el material físico que almacena la información tiene características muy diferentes. Sencillamente el vinilo bien cuidado, mejor o peor, resiste el paso del tiempo. En cambio, las partículas magnéticas de la cinta del cassette son mucho más vulnerables y están destinadas a perder su orientación y, en consecuencia, la información que almacenan.
A pesar de esto, en la actualidad, el cassette conserva una cantidad nada despreciable de adeptos. En ellos parece inspirarse el proyecto llamado Elbow, un reproductor de cassette ultra portátil con salida para auriculares a través de un conector mini Jack que integra un puerto mini USB para cargar el dispositivo y transferir audio desde la cinta al ordenador.

El periódico The Telegraph hace referencia a este tema: ¿Por qué el retorno de la cinta de cassette es una tendencia de moda? A continuación menciona: “La Asociación de la Industria de la Grabación de América, comenzó a registrar un renaciente número de ventas del formato por primera vez desde principios de los noventa”.

Según algunas fuentes, en el año 2016, las ventas de cintas de cassette subieron un 74% en los Estados Unidos. Esta es una cifra muy significativa, sobre todo para un producto que estaba extinguido. El periódico The Telegraph califica esta tendencia como una “moda hipster” en la que el cassette, un soporte para ser reproducido en equipos de audio vintage, resulta muy atractivo. Artistas internacionales, como Justin BieberEminem o Metallica han tenido la osadía –o la visión comercial– de grabar trabajos recientes en cinta de cassette, un formato que, a priori, pareciera desentonar en plena era digital.


Billboard, una revista estadounidense especializada en información sobre la industria musical, expone que el 43 por ciento de todas las ventas de cassettes en 2016 se realizaron a través de operaciones directas al consumidor, desde los sitios web personales de las bandas o desde las tiendas online de sellos discográficos independientes.

¿Ocupará el cassette un lugar estable en el mercado como lo ha hecho el vinilo?

Probablemente, al contrario de lo que ha sucedido con el vinilo, un soporte que resurgió y que con el paso del tiempo se ha establecido en determinados sectores como el que ocupan los Djs, amantes de la alta fidelidad y melómanos melancólicos, la del cassette, casi con toda seguridad, será una moda fugaz que desaparecerá.
Esto, quizás, ya lo intuimos todos los que, de una forma u otra, estamos conectados al mundo de la música. No obstante, da la sensación de que sucede lo mismo que con otro fiel representante de los 80*, la exitosa película “Regreso al Futuro”. Los amantes de la saga, entre los que el autor de este artículo se incluye, son conscientes de que no habrá más películas, lo ha dicho su director por activa y por pasiva. Sin embargo, cada vez que aparece algo, un par de líneas que tocan el tema, una noticia falsa, lo que sea, nos detenemos a leerla, no vaya a ser que…¿el cassette? nostalgia, y poco más que eso.

Analógico vs digital

Para finalizar, vale la pena hacer referencia a que este tema, el del cassette y, más concretamente, el de la cinta como soporte de almacenamiento, está directamente relacionado con un hábito que aún se conserva en muchos grandes estudios alrededor del mundo: el de trabajar con magnetófonos de cintas de 2″ para conseguir, por ejemplo, una grabación vocal perfecta.

Según los partidarios de esta opción, mediante este proceso, la calidez y la riqueza tímbrica de la voz resultan enormemente favorecidas algo que, en la opinión de estos, de momento no se puede conseguir con DSP de emulación, ni siquiera con los más desarrollados del mercado. Esta controvertida cuestión inevitablemente nos lleva al famoso y extenso debate de lo analógico frente a lo digital, un asunto que abordaremos en una próxima oportunidad.
*Sí bien el cassette se creó en 1962, en muchos aspectos culturales y estéticos se lo asocia a los años 80 y 90.

20171012

EN TU CAMA O EN LA MIA "Cómo se Encarga tu Cuerpo de Encontrarte la Pareja Sexual Ideal sin que lo Sepas "





Varios datos interesantes del Vello Púbico

¿Por qué crece? ¿Cuán largo puede llegar a ser? ¿Conlleva algún riesgo acicalarlo? Es hora de que conozcas más sobre el vello púbico. 
¿Es conveniente depilar el vello púbico o será mejor dejarlo intacto?
Al llegar a cierto punto, el vello deja de crecer


“Se detendrá y básicamente se quedará a un cierto nivel, luego mudará y crecerá vello nuevo”, aclara. La longitud a la que se detiene variará de persona a persona,que suele alcanzar de 0.5 a 2 pulgadas (1.27 a 5 cm).
Además, en las mujeres, el vello también podría volverse más fino y hasta caerse, sobre todo después de atravesar la menopausia.


¡Sorpréndete con esta información!


20171008

Crean Nanobots de ADN capaces de caminar y repartir Moléculas


Representación de un robot de ADN ensamblado a una molécula
Imagine un mundo donde se pueden inyectar nanomáquinas en el torrente sanguíneo. Y que, dentro del cuerpo, estas son capaces de fabricar medicamentos cuando es necesario, pueden atacar a los tumores o liberar hormonas cuando se les da una señal. Parece una tecnología de ciencia ficción, pero desde hace dos décadas los científicos trabajan en sus cimientos. Muchos de ellos tratan de lograr cosas así de fantásticas aprovechando las interesantes propiedades del ADN, el material genético de las células. Ahora mismo, los científicos son capaces de fabricar pequeñas moléculas de ADN y moldearlas para hacer pequeñas tareas en los tubos de ensayo del laboratorio, como mover moléculas o facilitar reacciones químicas.
Este jueves, esta tecnología ha dado un gran paso. Científicos del Caltech (Instituto de Tecnología de California), Estados Unidos, han creado un nanorrobot (o nanobot) de ADN capaz de «caminar» por una superficie, coger la carga que «se le indica» y soltarla en otro sitio designado. Y todo sin apenas gastar energía. Este increíble trabajo ha sido realizado en el laboratorio de Lulu Qian y presentado en la revista Science.
«Aunque hemos demostrado que podemos usar estos robots para una tarea específica, este sistema puede usarse para una docena de cargas distintas en cualquier localización», ha dicho en un comunicado Anupama Thubagere, coautora del estudio.
Estos robots de ADN tiene varios bloques que pueden ser modificados para hacer taras específicas. En concreto, cada uno de ellos tiene una «pierna» ensamblada a dos «pies», que entran en contacto con la superficie sobre la que caminan. Además, hay un «brazo» enganchado a una «mano», que es la parte de la molécula que coge la carga y la libera. Los investigadores aseguran que pueden incluso diseñar robots con varias manos y brazos para coger a la vez varias cargas.

Nanobots que caminan

A partir de estos principios, los investigadores han creado un pequeño grupo de robots capaces de explorar una superficie cubierta de cadenas de ADN, coger dos moléculas fluorescentes distintas, una amarilla y otra rosa, y llevarlas a dos zonas diferentes de la superficie. Los esfuerzos de estos pequeños obreros les permitieron desplazar seis moléculas en 24 horas. Y todo a partir de pequeños pasos de seis nanómetros de largo (un nanómetro es un millón de veces menos que un milímetro).


Representación de los robos trabajando en una superficie de origami, en la que hay hebras de ADN enganchadas sobre las que se mueven los robots
Representación de los robos trabajando en una superficie de origami, en la que hay hebras de ADN enganchadas sobre las que se mueven los robots- DEMIN LIU

Naturalmente, esta velocidad no basta para poder usar esta tecnología con fines prácticos. Al igual que los hermanos Wright construyeron un avión tan rudimentario que apenas pudo volar durante unos segundos, de momento estos investigadores solo están trabajando en una tecnología que solo ha comenzado a gatear. «No estamos desarrollando los robots de ADN para ningún fin concreto», ha dicho Lulu Qian. «Nuestro laboratorio se centra en descubrir los principios de esta ingeniería que luego permitirán el desarrollo de robots de ADN de propósito general».

Un «Lego» hecho de ADN

Pero, ¿cómo funcionan estos robots? ¿De qué están hechos? En su interior no hay ningún resorte ni nada parecido. Están hechos de pequeñas hebras de ADN, que tienen una composición idénticas a las de las células humanas, pero diseñadas por los investigadores para hacer taras concretas. Todo esto es posible gracias a las propiedades del material genético. La más relevante es que está construido a partir de secuencias de cuatro letras, que son en realidad moléculas llamadas nucleótidos.
Estos nucleótidos se llaman adenina, citosina, guanina y timina, y están abreviados con las letras A, C, G y T (respectivamente). Gracias a sus propiedades químicas, estas moléculas se unen unas a otra de forma espontánea y específica: la A se une T, la C a la G y viceversa. Pero, por ejemplo, la A nunca se unirá a la C.
Esto tiene muchísima importancia. El orden de los nucleótidos o letras implica que dentro de una larga cadena de ADN algunas partes tenderán a unirse y que por eso la cadena se plegará de una forma determinada. Además, si se acercan dos moléculas distintas de ADN, estas se unirán o no en función de si sus letras encajan o no, fenómeno que se conoce como hibridación.
Gracias a esto, los investigadores han podido diseñar pequeñas cadenas de ADN que se comportan como cremalleras. Y otras que funcionan como manos o pies.

El «ring» de los nanobots

Para que esto funcione, los investigadores han tenido que crear una especie de «ring» de boxeo, un cuadrado de apenas 58 nanómetros de lado, que recuerda mucho a un bastidor para herramientas, donde a poca distancia hay cadenas de ADN inertes que funcionan como asideros para los nanobots, puesto que contienen las secuencias de ADN complementarias de sus pies.
¿Cómo caminan? Los robots de ADN se unen a uno de los asideros y «flotan» libremente, de forma que su cadena se mueve aleatoriamente a causa de fenómenos físicos. Cuando su pie se topa con un asidero vecino, se une a él, y el otro extremo se suelta del anterior asidero. Este movimiento continúa de forma aleatoria, siempre y cuando los asideros encajen con los pies, y el robot comienza a vagar por el ring. En total, pueden hacerle falta un día entero para reconocer toda la zona.
En el camino, los investigadores colocaron «mercancías» que encajaban con las secuencias de ADN de las manos de los robots, y que iluminaron con dos moléculas fluorescentes. Usando las fantásticas propiedades del material genético, consiguieron que solo soltaran las cargas cuando se enganchaban a otra secuencia concreta. Y todo esto se logró con un consumo mínimo de energía química.


Aspecto más realista de la superficie donde los nanobots de ADN se movieron
Aspecto más realista de la superficie donde los nanobots de ADN se movieron- John H. Reif/SCIENCE

Nanobots «médicos»

Lulu Qian, uno de los coatuores del estudio, confía en que esta tecnología pueda tener muchas aplicaciones interesantes en el futuro, dentro de una futura disciplina conocida como nanomedicina. Gracias a esta se podrían usar los nanobots para construir auténticas factorías de compuestos químicos, liberar medicamentos solo cuando hay una señal concreta en el torrente sanguíneo o ayudar a reciclar ciertas moléculas dentro de las células, proceso que tendrá utilidad en varias enfermedades.
Sea como sea, parece que esta tecnología pasará por los pequeños pasos emprendidos por los nanobots. Tal como ha explicado John H. Reif en un artículo que ha acompañado al estudio de Science, en las últimas dos décadas los experimentos con estas pequeñas máquinas de ADN se han multiplicado y se han hecho mucho más sofisticados. Se ha conseguido auto-ensamblar complejas estructuras de ADN, hacer un pequeño ordenador o pequeños circuitos digitales con estas moléculas. En el futuro, quizás sea posible diseñar robots programables con unas aplicaciones totalmente increíbles.

20170828

Satélite Alienígena es captado orbitando Asteroide


La sonda espacial japonesa Hayabusa fue lanzada al espacio el 9 de mayo de 2003, y su misión era recoger muestras de materiales de un pequeño asteroide cercano a la Tierra llamado Itokawa y traerlas a la Tierra para el análisis. 

Después de viajar 2 mil millones de kilómetros, la sonda llegó a las proximidades de Itokawa el 12 de septiembre de 2005, permaneciendo inicialmente a una distancia de 20 km del asteroide.




Desde entonces, la sonda realizó con éxito numerosas observaciones científicas del asteroide. Sin embargo, lo sorprendente con respecto a esta nueva investigación, es lo que se ha encontrado dentro de las imágenes tomadas por la sonda espacial. Al parecer, durante su largo viaje orbital alrededor del cosmos, ha recogido un pasajero inusual.




Este misterioso objeto, que parece estar volando o posiblemente posado sobre la parte delantera del asteroide, luce como un satélite artificial.

En una de las imágenes se puede apreciar que los rayos del sol exponen una estructura tridimensional, con volumen, además cuenta con lo que parece ser una serie de patas o antenas.